Pero el fanzine en Paris también tiene cosas buenas (muchas). Por lo que pude ver, hay muchísima producción, y bastantes elementos que se encargan de mantener activa la escena fanzinera. Hablo de las tiendas, que no relegan el fanzine a una esquina escondida del local, pero también hablo de las editoras. No conozco muchísimas editoriales francesas, a decir verdad conozco muy pocas, pero estas tienen una fuerte presencia.
Por ejemplo, Éditions du livre. Hacen fanzine arte, con ilustraciones y en color. Muy sencillos, naïf, pero efectivos. Compré un par en BD Spirit, pero tenían ejemplares en prácticamente todas las librerías que visité. Compré Allo y Troubles. El primero, una edición pequeñita de las que me gustan a mí, dibujitos de las cosas más prosaicas que nos saludan: un disco, una tela de araña, una cerilla, un semáforo, una lombriz. Hechos con rotulador en color. Muy "cuco". Troubles es un fanzine un poco más grande, con un tamaño entre un A4 y un A3 doblado. Con una edición un poco más "seria", contiene unos cuantos retratos de mujeres con un toque feísta hechos con acuarela. Portada e interiores en color y sin nada de texto.



Otra editorial conocida es Éditions de la femme à barbe, cuyos fanzines pude ver en otras tantas tiendas. Estuve dudando si comprar o no uno de sus fanzines, por estar los textos completamente en francés, pero al final me animé. Sobre todo por sus ediciones, muy chulas, una especie de doble encuadernación con un diseño de portada muy bonito. Todas giran en torno a un tema en concreto, en el caso que nos ocupa "Livre relatant des histoires de voisins bruyants, odorants, empoisonnants ou bizarrement trop discrets." Comics de diferentes artistas bastante diferentes entre sí, que espero entender con ayuda de un diccionario de francés.



Siguiendo con los fanzines en francés la portada de Mémoires de Bâtards #2/ Les Frères Guedin me convenció para llevármelo a casa. De la editorial Le Dernier Cri, especializada en serigrafía, es con esta técnica con la que está hecho todo el fanzine. Como los anteriores, tienen muchas referencias en las diferentes librerías que visité. Este zine en concreto tiene un halo demoniaco (ya desde la imagen de portada), colores estridentes, al igual que las imágenes, en tintas amarilla, marrón y naranja. A estas le acompañan textos en francés.



No quería marcharme sin llevar algún zine de fotografía y ese honor le correspondió a Mire #2. Fanzine colectivo con dibujos, textos, collages, pero sobre todo foto de escenas cotidianas...y no tanto. En blanco y negro, como detalle único una fotografía colocada en la portada y en el interior un anexo con los colaborades del número.



Para acabar con las ediciones francesas, debo hablar de una colección que me fas-ci-nó. Se llama Dans la marge, y están publicados por Arts factory éditions. Se trata de cuadernillos con una edición limitada (1000-1500 ejemplares), con obra gráfica de artistas en los límites de la marginalidad. A color, muy muy bonitos e interesantes, me hice con dos (me hubiese gustado comprar más pero se me estaba acabando el dinero), el número uno con dibujos de Daniel Johnston y el número 3, con dibujos de Julien Langendorff, que no conocía de nada, pero me encantaron. Ojalá en España nos diese por publicar joyas así.



Pero también compré alguna cosa no-francesa, claro. Tirando para casa, encontré uno de los últimos números del maravilloso ¡Qué suerte!, el número Fantasma, y claro, ¿cómo resistirme?








En fin, como vereís el viaje ha sido productivo fanzineristicamente hablando. He descubierto muchas cosas interesantes e inspiradoras.
Ahora toca volver a la rutina. En próximos días pondré a vuestra disposición el nuevo fanzine de Bombas para Desayunar, "Cuentos de la nada", así que a estar atentxs.